sábado, 6 de diciembre de 2008

Con Dalai Lama

¡Hola! ¡¡Uot a dei!!
Hoy ha sido uno de los días más silenciosos que he tenido en mucho tiempo porque he estado concentradísima en mi nuevo trabajo de asistente de producción de la televisión del Parlamento Europeo. He estado pendiente de hacer todo bien. Y ¿qué es todo? Todo incluye una pasada de cosas que no sé hasta qué punto es normal. A ver, como dijo Jack el Destripador, vamos por partes.

En primer lugar, la tele en la que acabo de entrar a currar consiste en una serie de programas que reflejan la actualidad del Parlamento y de temas relacionados con la Unión Europea. Por ello hay que estar ahí donde los parlamentarios parlamenten.

Hoy tocaba el Parlamento de Bruselas, a un paseín desde mi casa. Para empezar la mañana, hemos tenido dos grabaciones en el plató (dos debates) que está en el piso -1, donde el parking (si algo sale mal, uno puede coger un coche y huir). Me he vuelvo loca mirando al realizador, al regidor, al apuntador, a la de la coleta rubia, hablando todos hablando a la vez y a mí (¡inesperadamente!), y empieza la cuenta atrás y, señorita periodista, ya puedes empezar, pim pam pum, ya hemos acabado. A otra cosa.

Para seguir la mañana, organizar otras cuantas entrevistas para lo cual he estado a la caza de diputados, supervisar la producción de reportajes, recorrer todas las tiendas de la ciudad para alquilar un objetivo de tal tipo y tal dimension, etc. Además, buscar a los invitados en el laberíntico edificio del Parlamento. Mi lamentable sentido de la orientación hoy no ha hecho acto de presencia. De tantas cosas que he hecho me habría puesto a llorar si encima me pierdo. Y los ratos que estaba sentada en mi mesa, mi jefa llamándome desde la oficina central cada cinco minutos: Te dejo trabajar a ti solita, ¿eh? Venga, ya cuelgo el teléfono. Ánimo. Te dejo tranquila. ¡MENTIRA! Al momento... Rriiiiiiiinggg.

Es todo bastante confuso. Es muchísimo curro. No ha habido segundo que no haya recibido un estímulo nuevo concentrado de información. Entonces he pensado, ¿soy nueva y me parece que es mucha tela pero ya aprenderé? O ¿realmente es mucho trabajo para una persona? Y digo esto porque he llegado a un puesto donde antes había dos chicos. ¡¡2 X 1!! ¿Soy superwoman? ¿Las mujeres somos bicéfalas? Y otra cosa más, mi jefa se va en… 15 días. ¿Están probando lo que aguanto? Curro 10 horas al día y hoy, pendiente de comerme en sentido figurado todo lo que se cuece en el Parlamento, no tenido tiempo para comerme literalmente un plato de macarrones con tomate…


Es como si estuviera estudiando tres carreras con sus prácticas correspondientes a la vez: Audiovisuales, Políticas y Traducción e Interpretación. Porque, esa es otra, no solo tengo que conocer los tecnicismos de una tele, que van desde los cargos de cada uno, pasando por nombres de tarjetas de memoria, cámaras, luces o sistemas de envios, sino además aprender su jerga y hacerlo en francés y en inglés.

He tenido que contactar con los asistentes de los diputados. A las 7 de la tarde, después de un día non stop, he hablado con uno de ellos y he hecho traducciones del francés al inglés y viceversa que no había por donde cogerlas. Le he dicho: mire, lo siento pero estoy agotada. Disculpe, haga como si esta extraña conversación no la hubiéramos tenido nunca y le llamo mañana.

Al final de la jornada, he bajado por unas escaleras de caracol a por unas pilas para un micrófono (y otras para mi) y de repente veo a Dalai Lama. Pero estoy muy cansada para hablar hoy. Así que le he dicho: Oye, también a ti te llamo mañana. Vale, me dice Dalai, pero no te olvides y lama...

4 comentarios:

el que te lleva a conciertos en sitios curisos, y después a parques con gente rara a tocar con la guitarra canciones de los Beatles. dijo...

espero que vuelvas a casa por navidad... ;(

Anónimo dijo...

SUPERJELEN en Bruselas!

animo primaaaaaa!
recargarás pilas (y bien) cuando vengas para acá!

un beso y animooooo

maria

Anónimo dijo...

¿Te has fijado en la foto? Por favor Lna no te acerques al rostro sin ojos de El Grito Lama. Te va a meter en su distorsión de angustia y desesperación existencial. No te fies de quienes en vez de cara tienen borrón.
Granjer

Anónimo dijo...

jajajja... qué día, es verdad! bueno, esperemos más pero mejor, incluida una cañita con el dalai o con quien haga falta! besis, minerva