lunes, 17 de marzo de 2008

Un cronopio y otro cronopio

Hoy, un cronopio se ha sorprendido llorando porque era la fecha límite para vaciar las lágrimas que a veces se le acumulan en un saquito y que, como el agua salada de mar, sirven para sanar rasguños y ventilar su corazón.

Hoy, otro cronopio ha sonreído por algo que:
1. Le ha contado una persona quien, tras tomar un café, le deja una nota a la camarera sin más intención que la de felicitarla por tener la sonrisa más bonita que jamás haya visto.
2. Ha vivido él mismo disfrutando de la risa más contagiosa que jamás haya escuchado en un parque, en un columpio, en la voz de una niña.
3. Ha leído en un libro de Marjane Satrapi (Persépolis). Palabras de una mujer: Je me suis fait enlever de la graisse là (señalando el culo) et je l´ai fait injecter là (señalando su pecho). À chaque fois qu´il (señalando a su señor marido) embrasse mes seins, c´est en fait mon cul qu´il bais.

1 comentario:

Pajaruni y mikelekim dijo...

yo tengo un amigo que se puso los testículos en los mofletes y cada vez que una chica le suelta un sopapo por insolente a el le duele como una patada en los huevos.