lunes, 3 de mayo de 2010

Mejor que una montaña rusa

El evento murciano era un completo desconocido para mí hasta que hace un mes recibí un email que llevaba como título lo que yo creí ser un grito de auxilio: S.O.S. Quería decir, SOS4.8.

Gracias a él, he comprobado que, ya sea en pleno mes de agosto o a últimos de abril, los festivales y yo cuando nos juntamos, somos un combinado de nubarrones negros y pista embarrada. Y va a peor porque aquí además de llover, granizó durante unas horas. No sé qué sería de los acampados, pero sálvase quien quiera con el resumen que empieza a continuación porque no hay por dónde coger esta mezcla aturullada de impresiones. Un consejo: hacer como la chica de la foto. Servirse un refrigerio y dejarse llevar.


Viernes de apertura
Una característica llamativa al pasar el arco de entrada es la moda particular inspirada en un álbum de fotos del año 1991. Unas converse, camisa de leñador, mini pantalones vaqueros, labios rojos y gafas de pasta de sol en todo momento (Muchacha, quítatelas ya, que son las once y no vas a ver ná). Otro punto a destacar fue la apuesta por energías renovables y cuidado de medio ambiente, y el arte sostenible y bizarro como aquellos cartones con mensajes (Llámame, Pendejo,) diseñados por el señor Roger Bernat. Nos llevamos un par bajo el brazo para ver y animar el primer concierto de esta edición, ya atardeciendo, de una banda de Totana, los Inkyes. Nada que no me hubieran co(a)ntado antes, pero pasaban bastante bien y fueron una buena introducción al fin de semana.

Cambiamos de escenario para disfrutar, por primera vez en directo, de uno de mis reclamos cuando I´m becoming paranoid: The Sunday Drivers quienes me trasladan muy contenta al siguiente grupo más esperado.
- "Es Buenísimo".
- "Sí, pero no puedo saltar más. ¡Qué lo detengan!"
- "Lucky, lucky, we are so lucky!"
- "Yes, yes, but ¡Que pare ya!"
El culpable es Franz Ferdinand. El más alto en el ranking. Enorme concierto. Y no esperaba menos.

Con Una Ópera Egipcia del grupo planetario tuve la sensación de haber visto ya a todos los gordos. Entrada la noche, Pacamóvil 1 y Pacamóvil 2 se desplazan una hora de carretera hasta La Zenia donde nos ofrecen techo y suelo. ¡Ah! y colchón de verdad para las chicas, no de los hinchables, de los que Cami deshincha y dice a su amigo en francés “Quel con!”, y el supuesto con lo vuelve a hinchar y Cami se lo deshincha por segunda vez quitándole el tapón, y así una y otra vez, y los demás con nuestro tacetone con galletas pensando que qué tarde es y qué sueño, pero qué risa y qué dolor de tripa.

El sábado bajamos con tiempazo a la playa donde hay intentos de volar una cometa con un ala chata ("¡Tensa más la cuerda!") mientras miramos de reojo el partidazo de volley de los inglesitos de al lado. Comenzamos la reedición de la Guía Michelín 2010 a pesar de mis protestas: "Mis michelines ni hablan ni tienen vida propia". Tratamos de alcanzar nadando la boya que algún truhán va alejando a medida que nos acercamos. Comemos una paella insuperable (discrepo de la cabecera de la mesa: la paella no siempre está rica) y bebemos sangría (la sangría casi siempre sí).


Segunda sesión
Digestión, ducha (con agua caliente si eres de los primeros) y al volante. Vuelta a los conciertos donde politólogas megafans convencen a sicólogas para llegar a tercera fila y ver al grupo catalán Dorian, cuyo vocalista, un tipo muy grimoso, nos retiene hasta el final:

-"¿Por qué os sabéis las canciones si no lo habéis escuchado nunca? "
-"Poooooorqueeeeeeeee eeeeeeeeeeeeeeesssssssssss muuuuuuuyyyyyyyyyyyyyyy preeeeeeeeviiiiiiiisiiiiiiiiiibleeeeeeeee."

Diálogos para iniciar una conversación que puede desembocar en... cualquier cosa. Por ejemplo, en las manos de la gente con carita feliz los minis de cerveza (Estrella Levante) saltan por los aires, te riegan entera empezando por la espalda, y:
- "¡Qué fríío!"
- "No te preocupes, morena, eso es buenísimo para la piel".


O:
- "¡Qué paxa Pachi!"
- "Yo no soy Pachi… ¡pero da lo mismo! Venid con nosotros esta noche que hay un dj en el quinto piso de tal y cual el lugar es lo de menos".

Para terminar
Mi aproximación al escenario rojo de The Magic Numbers abriéndome paso entre cámaras con objetivos tan macros que adivinan el pensamiento de los músicos. El trenecito al ritmo de Madness y su A house in the middle of the street (¡nos van a regalar una lavadora!) y discusiones sobre si entrar o salir del closet, ¿no será del wardrobe? mezclando inglés con español que es más cool y de eso se trata.



Queda pendiente
Las únicas pegas, que no lo son tanto, fueron no escuchar al gordo niño delgado pequeño viejuno más conocido como Fat Boy Slim y no comprar los deliciosos hojaldres Miguelitos que vimos en el camino de ida porque en el de vuelta a Madrid por la A3 ya se los habían llevado los listos que iban delante circulando mucho más rápido que lo permitido por las señales de tráfico, que no digo que sea ir tan deprisa, porque a veces la autopista está en buenas condiciones y uno se siente seguro, pero aun así peor para vosotros, que os pillen los rádares, os multen y os dejen el carnet limpio de puntos que yo me quedaré sin los pastelitos pero vosotros os quedáis sin la Guía Michelín(es) del próximo año. BeSOS y adiós.

4 comentarios:

Andrea dijo...

Envidia cochina me produce ver esa paellita, esos miguelitos de La Roda que os robaron, esos botes y gritos en los conciertos, esos minis de cerveza compartidos, esas conversaciones absurdas con gente desconocida (por cierto, muy guapo el chico de la izquierda con barbita), y envidia no poder estar con vosotras para ejercitar nuestros michelines con miles de risas!!beSOS y más beSOS!mua!

Lna dijo...

Menos envidiar que eso debería hacerlo yo ¡Tú sigue disfrutando! El tiempo se recupera en un pliqui.
Pd. A tu "bro" nos lo encontramos de casualidad.
Pd2. El chico de la izquierda te lo guardo.

Beatriz Arrogante dijo...

Veo que alguién a parte de mi tampoco fue al dichoso festival...jajaj. Un beso Andrea!!

Mery dijo...

La paella suele estar rica, si te gusta el arroz y el marisco claro esta!
Y el agua fria de la ducha viene bien pa despejarte y pa acojonar a estos cinco flotadores que me veo al mirar ahora para abajo....
Los miguelitos ahi se quedaron, preferimos los pachitos....

PD: lo del closet todavia me lo estoy pensando jejeje con mis patas y mis pecas en un closet me lo pasaba yo....

Andriu we miss u!