martes, 6 de mayo de 2008

¡Por fin me regalan fresas!

Sabes que estás totalmente integrado en tu barrio el día en que el Paki (abierto casi casi 24 horas/día) te regala algo (a mí unas fresas de Huelva) con tu compra. Esto me ha pasado hoy. En realidad no es pakistaní, es indio de la India. Y siempre siempre lleva un turbante de encantador de serpientes a las que hace bailar salsa. Y su mujer, también es india de la India. Y siempre lleva puesto un shari. Y tienen varios hijos indios que nunca van con vaqueros (obvio).

Sabes que estás totalmente integrado en tu vecindad cuando el hijo guapo de los de arriba te pide que le abras el portal y tú bajas en pijama. Esto me pasó el domingo por la mañana mientras estábamos bla bla bla blando apoyadas en la barandilla (medio oxidada y de la que aún cuelga la estrella de papel albal que pusimos en diciembre) y mirando a los transeúntes. Yo estoy con mi pijama largo de ovejitas bajo un sol de toma pan y moja (porque recordaba a la yema de un enorme huevo frito) pensando en aprovechar el día cuando:

Buongiorno principessas, ¿podéis abrirme que se me han olvidado las llaves…?

¡Me lo pido!

Buenos días tenga usted. Mi pijama y yo le damos la bienvenida.

Es muy bonito, me dice.

Muchas gracias, le digo.

A ti,
contesta.

No, no, insisto. Aunque soy bastante cabezota ahora no voy a discutir sobre quien se merece las gracias además de repente me doy cuenta de mi involuntario atrevimiento al llevar la camisa medio desabrochada o medio abrochada (como lo del vaso medio lleno o medio vacío, pero sin vaso y sin agua).

Me meto en la cocina para lo cual hay que pasar por el cuarto de baño con lo que si las dos puertas están abiertas puedes ver lo que se cuece en la olla y en el portal. Pero vamos, que la distribución de mi casa no es nada extraña comparada con lo que te encuentras por aquí. Duchas en la cocina, váter en el descansillo o en la terraza, lavabo en la escalera, etc. Las poquísimas veces que he visto un cuarto de baño completo, con todo junto en una misma habitación y no repartido por el resto de la casa, me quedo mirándolo con la boca abierta... hasta que la cierro.

1 comentario:

Gabriela dijo...

Te noto integradíiiiiiiiiisima :-)

No dejes de escribir!!!

Muak